Golpe a la democracia: la Knesset rechaza los límites de mandato para el Primer Ministro

Las notas explicativas del proyecto de ley dicen que la legislación tiene la intención de evitar que Israel se convierta en una monarquía.
Pero parece que Israel no tiene ganas de ser un país normal, y en esto el conflicto con los árabes no tiene nada que ver.

La oposición no logró aprobar dos proyectos de ley el miércoles que establecerían un límite para los primeros ministros de dos mandatos consecutivos. Tampoco puso todo el entusiasmo que necesitaba, faltaron muchos legisladores a la votación.
Los proyectos de ley, propuestos por el líder de Yesh Atid Yair Lapid y la diputada Merav Michaeli (Unión Sionista), no se hubieran aplicado al actual mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu. Bibi, que abiertamente apoyó los límites a los mandatos en la década de 1990, no participó en la votación porque está en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
Lapid dijo al pleno de la Knesset que el comportamiento de Netanyahu justifica su proyecto de ley todos los días. Las notas explicativas de su proyecto de ley dicen que la legislación tiene la intención de evitar que Israel se convierta en una monarquía.

"Es raro que haya un proyecto de ley cuya necesidad es probada por un ejemplo vivo y consistente como este, con evidencias claras de por qué el mandato de un primer ministro debe ser limitado, y la prueba es el actual primer ministro", dijo Lapid. "Una vez, Netanyahu postergó el bien del Estado de Israel por su propio bien, y hoy se presenta como si él fuera el propio Estado de Israel".
Michaeli dijo que tener demasiado poder durante demasiado tiempo puede hacer que un primer ministro sea corrupto. Ella enfatizó en los volantazos que Netanyahu hace da en día para mantenerse en el poder.
La ministro de Justicia Ayelet Shaked (Bayit Yehudi) respondió en nombre del gobierno que, por un lado, la legislación podría alentar a los primeros ministros a implementar su propuesta más rápido. Pero, por otro lado, los proyectos de ley perjudican la voluntad de la gente (sic). Ella dijo que las comparaciones hechas por la oposición con los Estados Unidos no eran correctas porque el presidente de los Estados Unidos es mucho más poderoso que el primer ministro.
"La democracia es el gobierno de la gente de la manera más profunda y fundamental, y estos proyectos de ley están tratando de quitarle a la gente su derecho a votar por lo que quiere", dijo Shaked al plenario. (En Argentina se escuchó el mismo argumento cuando el menemismo o el kirchnerismo querían la re-reelección, o un tercer mandato consecutivo).
El grupo de Shaked, Bayit Yehudi, había expresado su apoyo a los límites del mandato en el pasado.
Los proyectos de ley cayeron por un voto de 44 a 37. Demasiados diputados se quedaron durmiendo en sus casas.